viernes, 2 de diciembre de 2011

¿Conocen ese chiste...?

Dos señoras de edad están en un hotel de alta montaña. Y dice una: "Vaya! Aquí la comida es realmente terrible!". Y contesta la otra: "Sí y además las raciones son tan pequeñas..."
Pues básicamente así es como me parece la vida: llena de soledad, miseria, sufrimiento, tristeza y sin embargo se acaba demasiado deprisa


Woody Allen, Annie Hall (1977)



Feliz cumpleaños con un día de retraso, genio.

jueves, 1 de diciembre de 2011

El sufrimiento silencioso de Frank Sobotka

Como otras noches, en uno de esos rituales que tanto nos gusta seguir a los hombres, preparaba el escenario para degustar un capítulo más de The Wire. Una Paulaner bien fría acompañada de sus correspondientes Lay's 'al horno' -gran descubrimiento- servían de atrezzo para el dramón de la HBO. Igual que me pasó con la cerveza, me costó acostumbrarme al sabor de la serie. Demasiado áspero y contundente como para que me gustase a desde los sorbos primerizos. Sin embargo, tras de haberme obligado a su consumición acabé por encontrarle el encanto primero, y a venerarla después.

Anoche disfrutaba del penúltimo capítulo de la maravillosa segunda temporada, la de los astilleros, cuando me reafirmé en un pensamiento que llevaba varios capítulos rondándome la cabeza. Frank Sobotka es uno de los mejores personajes de lo que llevamos de serie.

Gracias sobretodo a la excelsa interpretación de Chris Bauer, uno es capaz de ponerse en la piel de Sobokta para sentir su sufrimiento y apiadarse de él. Uno es capaz de sentir sobre hombros propios la pesada carga que soporta Frank, responsable de un sindicato que vive anclado en el pasado a la sombra de lo que fue.

Por si no fuera poco soportar las andanzas de un hijo al que se le adivina la desgracia a cada tumbo que da, parece creerse responsable del bienestar de todas las familias del gremio, por eso hace lo que hace y arriesga lo que arriesga, porque era la única salida que ofrecía su autopista profesional hacia el infierno.

No entendí que hablase de esta segunda temporada como de una tragedia griega hasta que comprendí que la de los Sobotka era una lucha contra lo inevitable. Y es que no es fácil observar el desmoronamiento de una vida dedicada a su trabajo sin tratar de sacar la nave a flote sea como sea. El grado de comprensión hacia él es máximo porque es lo que haría cualquiera en una situación desesperada.

Los matices de la interpretación de un hombre que traga con todas sus preocupaciones son brillantes. La sensación que ofrece de pararrayos humano, de ser quien soporte estoicamente toda la presión y preocupaciones que acosan a los estibadores sin presentar un solo atisbo de endeblez es la que hace que te solidarices con él. Es imposible mostrarse indiferente ante el compromiso de quien lo sacrifica todo pese a la presión que está obligado a engullir.

Probáblemente esta noche vuelva con mi ritual para finiquitar la historia de los muelles de carga de Baltimore. Lo haré con la certeza de adivinar el final del pobre Frank Sobotka, paralizado en mi mente en un encuentro con 'El Griego' marcado por un malentendido. Lo haré con la esperanza de que David Simon tuviese a bien sacarse de la manga un Deus ex-machina que libre a Frank de su destino.

martes, 29 de noviembre de 2011

Robin Hoods inversos

Me llama la atención que una de las medidas que se proponen para salir del bache económico sea la de incentivar el gasto. Que la gente -aquella que cada vez tiene menos- gaste dinero y circulen los euros. Vale, la teoría es buena, pero el problema es que nuestro sistema es un sistema 'Robin Hood inverso'. Le quita el dinero a los pobres para dárselo a los ricos.

Es inevitable. Por cada euro que gastamos, irremediablemente un alto porcentaje acabará en manos de alguien que ya tiene muchos más euros. Los pequeños comercios tienden a la extinción en favor de los grandes (por ejemplo, si compras en Mercadona en lugar de la frutería del barrio, esos dineros acabarán "la butxaca" del Mr. Villarreal). Y aunque vayas al pequeño comercio, por una simple cuestión de precios, éste comprará seguramente su materia prima a un gran distribuidor, con lo que los billetes también se dirigirán igualmente a una caja registradora que no cría telarañas precísamente. Siempre, siempre, siempre, por H o por B, una gran empresa se acabará embolsando buena parte de tu dinero.

Es inevitable, así es el sistema capitalista, el de la libre competencia. Un ejemplo: A mi padre, que tiene un pequeño negocio, Coca-Cola le vende las botellas de dos litros a más de 2€, mientras que Mercadona las oferta a cerca de 1'50€ -y obviamente obtiene beneficios de ese euro y medio-. Cosas de la compra industrial. ¿Cómo se compite contra eso? Comprensiblemente, mi progenitor compra en casa de los Roig para después revenderlo. ¿Consecuencia? Del dinero que pagas en su tienda un porcentaje se va a Coca y otro a Merca. Así, un americano y un valenciano se hace un poquito más ricos con cada clin-clin de la caja registradora.

A lo que iba. ¿De qué sirve que los que ya tienen poco dinero lo gasten?, ¿no habría que hablar más bien de incentivar el gasto de los ricos? Vale, la idea de que paguen más impuestos está muy bien, pero corremos el riesgo de que decidan no pagar sus impuestos en España. Digo yo que lo suyo sería encontrar la manera de que el dinero de los ricos pase a los pobres. Y que los primeros no se sientan castigados.

¿Favorecer la venta de Ferraris artesanales?, ¿Perlas criadas en piscifactorías agrocomunitarias? No sé, la solución. Si la supiese sería premio Nobel de economía, y no lo soy. Aún.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Citas

-"Nunca es demasiado tarde para ser quien podrías haber sido".

-George Eliot, novelista inglesa del siglo XIX.


*Tomo prestada la cita del siempre genial John Carlin.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Una cápsula del tiempo

Ahora que me siento bien, aceptablemente feliz, y moderadamente ilusionado, voy a aprovechar. Convierto esta entrada en una cápsula del tiempo dedicada a un Miguel del futuro entristecido y pesimista.

Miguel del futuro, recuerda que eres capaz de ver la vida de colores. Que todo es relativo, y que las cosas no son siempre tan feas como las ves a veces. Que cuando quieres eres capaz de ser un gran tipo, encantador, divertido e interesante. Que por mucho que te empeñes en fustigarte, tu pasado no determina tu futuro y que siempre estás a tiempo de mejorarlo.

No te dejes que nadie te engañe. Tú eres de los buenos.

jueves, 24 de noviembre de 2011

El 80% de las jóvenes cree que los chicos deben complacer a sus novias

"El 80% de las jóvenes cree que los chicos deben complacer a sus novias".

Nada raro, ¿verdad?. A nadie le extraña que a la gran mayoría de las chicas jóvenes les parezca que sus novios deben complacerlas, que deben colmarlas de mimos y regalos. Nadie cree que vivimos en una sociedad degenerada por el hecho de las chicas piensen que sus parteneres deben comportarse como príncipes azules.

Pues la sociedad en la que vivimos. La que pelea contra el machismo. La que combate la desigualdad de oportunidades entre sexos... es precísamente la que comprende que las mujeres jóvenes deseen que sus hombres los complazcan, pero a la vez tachan de machismo el que "el 80% de las jóvenes cree que las chicos chicos deben complacer a sus novias".

Al parecer, según la Federación de Mujeres Progresistas, los hombres no tienen el derecho a pensar que su pareja ideal debería complacerlas, al igual que ellos también lo harían (de esto hablo en primera persona, porque que yo sepa la pregunta no se planteó). ¿Al fin y al cabo, buena parte de una relación no estriba en complacerse y hacerse sentir bien mutuamente?

A veces me asusta la desprotección social de los hombres. Escudándose en el maldito e indefendible maltrato de género (por cierto, un maltrato que es bidireccional, sin embargo a nadie le importan los hombres asesinados por sus parejas o los que han sido empujados al suicidio) se persigue toda cualidad inherente a la hombría, al tiempo que se le pide a los hombres que actúen como hombres -¿con que los chicos no lloran, eh Miguel Bosé?-.

Eso sí, mientras tanto se venden modelos de romance tipo Crepúsculo, en el que la mujer es una bella y delicada flor que ha de ser conquistada por un tipo de comportamiento ejemplar y perfectas cualidades. Y encima tiene que estar enamoradísimo pese a que la tipa tenga el encanto de una acelga. Chicas del mundo, ya podéis maldecir a los hombres que no son ni un Jacob ni un Edward. Chicos del mundo, ya podéis prepararos para que os exijan ser perfectos.

Me río yo de las hembristas.

Don't stop me now

"I'm burning trough the sky, yeah!
two hundred degrees
That's what they call me Mr Farenheit
I'm travelling at the speed of light
I wanna make a supersonic woman of you".


Va por tí, Freddie.

lunes, 14 de noviembre de 2011

La cara amable

Me enamoré de una cara amable y me aferré a sensaciones que no había vivido. La cara que se muestra al iniciar una relación. La del cariño y el esfuerzo. La de la gratitud y el interés. Y yo, falto de todo de todo lo necesario, me arrojé al acantilado. Y creía que la cara amable duraría por siempre y sería una red protectora. Pero no.

A la dulzura le siguieron los reproches, y a éstos la desazón. En poco tiempo. A ritmo frénitico. Y yo, con la guardia baja, no supe ver de dónde venían los golpes ni responder a ellos. Y llegó el invierno nuclear y me pilló desnudo y tiritando.

La culpa fue mía, sobretodos mía. No fui un hombre. Fui un niño que jugaba a ser mayor pero que cuando se vio cuestionado no dar la talla. No me engañaste, me engañé yo. No me estafaste, me estafé yo. No me ignoraste. Bueno sí, lo hiciste, aunque lo entiendo. El desengaño que debiste llevarte conmigo probablemente fue grandísimo. Un hombre sin su valor no es nada, y a la hora de la verdad yo fui poca cosa.

Me costó olvidarlo todo, y me sigue costando, aunque ahora menos. Pero tranquila, no te recuerdo a tí, sólo a tu cara amable. Ahora me estoy quitando. Otras caras amables me ayudan.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Buscadores de certezas

"Yo persigo lo imposible. Describo la belleza con un verso a menudo incorregible. Loco por producir impredecible placer en sus cabezas, lo siento buscadores de certezas..."

lunes, 22 de agosto de 2011

Toda gran carrera se inicia con un pequeño paso

A decir verdad, no sé muy bien porqué empiezo este blog. Supongo que para desahogarme un poco. Escribir con la sensación de que alguien ha descubierto tu pequeña ventana mental siempre es mejor que hablar sólo, al menos eso me gusta pensar.

Me gusta escribir, y antes solía hacerlo. A día de hoy sigo escribiendo, pero de otra forma. Temas mucho más banales y menos personales, de ahí que haya inaugurado este blog. A ver si recupero costumbres casi olvidadas.

Sobre el nombre del blog hablamos otro día.

Un saludo. Un beso. Un abrazo. O lo que te dejes.